Tras comprobar por cuadragésimo quinta vez, que ninguna F ilegal se hubiese subido alevosamente, durante la tarde en el carro de las motos, a los 0,00000000000001 segundos de haber iniciado las vacaciones de verano 2014 y con la tristeza habitual de quien abandona por 1 mes, una agradable ciudad africana con sus traficantes, pistoleros, tiroteos y barbudos fundamentalistas, salí a unos 150 dirección al ferry sin mirar atrás para llegar cuanto antes a tierras más racing y civilizadas.


El Guardia Civil que nos inspeccionó el Nissan antes de embarcar, debió pensar que en vez de a Gijón, como le dije con cara de niño bueno, con incomprensiblemente 14 puntos en el carnet, nos íbamos de vacaciones al Gran Premio de La República Checa.


Ya que en lugar de toallas, sombrillas y gafas de bucear. Perro y guardia civil pusieron la misma cara de estupefacción, al encontrarse con un suburban familiar de clase media, convertido en un camión de asistencia del Team Pons, dado el amasijo informe de monos, cascos, botas, recambios y demás parafernalia quemada, imprescindible para lo que llevaba meses planificando a espaldas de mi mora como unas vacaciones racing, en las que la premisa principal, era pasar olímpicamente de la misma y pasarme todo el puto mes, montado en la ZXR o la GSXR las cuales, una vez enfilada la A66, luchaban a basculante partido por no caerse del carro en el que volaban a unos 180, amparadas por la impunidad nocturna, en dirección a lo que todo el mundo ve como un paraíso natural menos el menda, que durante un mes al año, se transforma en el paraíso del quemado.


Para ser unas supuestas vacaciones deportivas, la verdad es que he de reconocer que su inicio fue más parecido al de una escapada veraniega de Jesús Vazquez y sus amiguitos. Ya que aquí el "It Boy" de los quemados, aparte del look pijo-gaylor impuesto por la marroquina mas pija de Ceuta, se pasó la primera noche en Gijón disfrutando de los Pet Shop Boys y de paso suspirando y soltando la lagrimona cada 5 acordes, acercándose peligrosamente a la deshidratación y a la perdida de respeto mas absoluta de su mujer, al ver convertido a su supuesto macho man amante de las motos, en la nenaza el más gay de entre los miles de gays oficiales del concierto.


Una vez debidamente rehidratado a base de sidra, todo sea por la salud, el sábado siguiente me desperté como recordaba haber despertado todos los sábados durante los 36 años que había vivido allí: Dando pol culo con el mono puesto desde las 6 de la mañana y mirando por la ventana cada 5 minutos, para inevitablemente constatar cada vez, que el cielo tenía más nubarrones negros que antes y mi encabronamiento progresar en la misma progresión geométrica que las ganas de divorciarse y desheredarme de las dos hembras de la familia.

Como también llevaba pasando desde que la primera moto entró en mi garaje, la primera gota de lluvia del día, no callo sobre Gijón hasta que el talón de mis alpinestars no abandonó el portal de mis padres para ir a impactar, no fuesen a perderse tradiciones ancestrales, en pleno centro de uno de mis encolerizados ojos.

-¡¡¡ME CAGO EN MI VIDA!!!



-¡¡¡PERO SI ESTAMOS A 2 DE AGOSTO!!!


-¡¡¡ A TOMAR POL CULO!!!

-¿No esta todo el hemisferio norte mojando el culo en la playa?

-Pues me importa un pimiento que me caiga encima el típico monzón veraniego habitual del puñetero paraíso natural de los cojones, yo voy pa la villa aunque tuviese que cambiar la GSXR por un Jet Ski.

Re descubriendo la técnica de conducción en condiciones de agua y a las blasfemias en voz alta, ambas impensables en Ceuta, llego por primera vez en un año a las inmediaciones de mi lugar favorito del mundo no relacionado con el sexo. Y como por un milagroso milagro que incomprensiblemente recayó en un temerario, converso y blasfemo como yo, la pista, de un metro a otro, pasó a condición de seco justo al comienzo del tramo más racing y con el mejor asfalto del mundial


" EL PEDROSU"


El viejo con casa en la rápida de derechas dirección Villaviciosa, a la decimoquinta o vigésimo novena vez que pasé atronando, con los Gianelli GP por debajo de la ventana de su salón, debió maldecir en arameo con acento de la villa, al reconocer al pesado de los cojones con casco de subnormal que como todos los años, venía a tocar las narices a la hora de la siesta en pleno mes de agosto. Como no era cuestión de fundirse el presupuesto del mes para gasolina en un tramo de 5 kilómetros secos la primera tarde, muy a mi pesar tuve que detenerme en los boxes de San Pedro para empezar a fundirme el presupuesto veraniego para coca colas cero y helados Asturianos.


Como es lógico fui recibido por los dueños del bar con brazos y caja registradora abiertos a sabiendas de que la entrada para el mercedes nuevo estaba garantizada. Por primera vez en un año conseguí relajarme como Ala manda, en la mesa reservada para el emigrante de Ceuta durante todo el mes de agosto.

¡¡¡Esto es vida!!!


Pero claro, era una vida en Asturias, así que los 3 días siguientes me los pasé valorando la resistencia estructural del soporte de la lámpara del salón de mis padres, a sabiendas de que si llovía por un 4º día consecutivo en pleno agosto, acabaría colgando del mismo, si el Dainese que llevaba puesto desde el domingo, me permitía subirme al taburete del baño.


Por suerte para el taburete y para el futuro de mi matrimonio, el cuarto día amaneció solo "Asqueroso" con solo un 88% de posibilidades de lluvia. Más que suficiente para saltar por el balcón directo al garaje.

Dado que el Sábado, con el asfalto hecho una mierda, me había terminado peligrosamente el 190 de la Suzuki, decidí no arriesgarme a pasar el resto de las vacaciones retomando la amistad con mis compañeras de la planta de trauma. Por ello cambié a la clásica para ir mas de tranqui. Hasta ahora solo la había cogido en serio un sábado en Ronda, un día que estaba gravemente mermado en lo visual , gracias a una megaracing pero también megaopaca pantalla de Arai con la bandera de combate del Japón, especial para freakis nivel 5.


Si allí me había parecido buena, a la cuarta curva mejor conocida que la vascularización de ciertos apéndices masculinos divertidos, el 180 trasero acabó tan al límite como el protector de las botas y el escape no homologado me permitieron. Si a ello le unimos los colores noventeros y los inútiles pero preciosos tubitos sobre depósito, el nivel de relleno vascular de cierto apéndice anteriormente referido, dificultó gravemente el pilotaje al alcanzar niveles que ni en clase de gimnasia en 8ºde EGB allá por el 86.


Tras intentar reconciliarme con el viejo de la rápida de derechas, a base de ayudarle en la siembra de verano, gracias a la colección de surcos marcados en el asfalto por la estribera izquierda de la Kawa enfrente de su finca y a pesar del fresquito veraniego, conseguí echarme la primera siesta en la CHICANE DEL PEDROSU  por mucho que, como siempre, varios conductores se empeñasen en despertarme al confundirme con un accidentado/infartado.


-¡¡¡Que no Hombre, que solo estoy durmiendo!!!

-¡¡¡Estoy de vacaciones!!!

-¡¡¡¡Déjeme dormir que no son horas!!!

-¡¡¡Circule que esta usted en medio de la pista!!!



Una vez recuperado de la moña tonta del año, desgraciadamente coetánea con una romántica cena en el típico merendero familiar Asturiano, no tuve ningún problema durante las siguientes tardes para alejarme del otrora cariñoso regazo de mi ya a seis de Agosto, casi ex mujer, para ir a entrenar a la villa.


Había dejado la mountain bike en Ceuta y como no podía arriesgarme a perder mi recientemente adquirida y semi profesional capacidad aeróbica, no tenía más remedio que sufrir por mi salud cardiovascular con mis dos horitas diarias de aeróbicos por la nacional 632. El revival se acercaba y había que llegar en forma y preferiblemente de una pieza aunque lo segundo no era condición indispensable.

Y que es eso del Revival, os preguntareis.

¿Un concierto de los pecos?

¿Unas prácticas con el desfibrilador?

¿Una fiesta gore pasada de vueltas?

Pues no, mayormente consiste en una manada de cuarentones sin madurar y la mayoría bastante achacosos, que intentan hacer 20 años después, lo mismo que hacían cuando eran unos porreros adolescentes, si las parientas, las barrigas y las arterias obstruidas se lo permiten.


Lo bueno del Facebook, es que gracias a el, puedes localizar a toda la peña de la época y citarlos para que vayan confesados y armados hasta los dientes el día D, a la hora H, para ver quien es el primero en comprobar la resistencia a la abrasión del cuarentón medio. Lo malo del Facebook, es que aparte de los interesados, el resto de la población mundial y al menos la mitad del resto de seres inteligentes de la vía láctea, también se enteran del día D y la hora H.


Tras despedirme emotivamente de mis padres y hermano, y firmar encañonado los papeles del abogado de mi mujer, que tras 15 días sin ver a su maridito nada más que para ayudarle a quitarse el mono sudado, ya intuía que esas no eran las vacaciones románticas prometidas, me disfracé de quemado de los 90 y con un amigo llevando la GSXR y yo la Z, nos fuimos al revival 2014.


Esta, como todos sabréis gracias al facebook, tiene lugar en la Chicane del Pedrosu. La curva de los quemados por excelencia en Asturias. Tantos años usándola para ver si éramos inmortales, la habían dejado un poco gastadita, así que imbuido por el espíritu renovador y decorativo, que todo marido de una adicta al IKEA acaba por desarrollar aunque se niegue, la noche anterior, con nocturnidad y alevosía, me fui con brocha y pintura a decorar sus señales y guardarrailes. Solo eso pues uno es muy respetable y ya no tiene edad ni valor para pintar también de rojo y blanco unos buenos pianos racing como Dios manda.

Con lo que no contaba yo, es con el exceso de nocturnidad que hace de noche. Aquello fue como decorar la cueva de Altamira sin talento y sin antorchas. Entre no veía un pijo, las prisas delincuenciales, el escribir a tientas con una brocha de los chinos y las carreras enloquecidas cuerpo a tierra, para que los de los coches no viesen al Velazquez del titanlux, aquello no quedo como el culo sino como el ano el recto y el sigmoides todo junto y asqueroso.

En realidad lo que mejor quedó, fueron las imitaciones de manos rupestres en la tapicería color crema del Nissan que no descubrí, por la oscuridad del momento, hasta que a los dos días, otras manos mas pequeñas y menos rupestres, se empeñaron en ponerme la cara del color de los toros de Altamira al verlas. El caso es que cuando llegué a La Chicane con mi casco de Kevin y mi ZXR luciendo noventero total, aquello parecía el siete del Jarama, peluqui, nieto y el anfiteatro del Liceo todo junto y abarrotado de gente o si los mirabas de cerca, más bien gentuza.


Yo, en mi calidad de señor mayor, no iba a dar pasadas, evidentemente. Pero claro, no podía defraudar a mi fiel público así que forzado por la situación, como más tarde alegue en el juzgado, añadí el delito de piromanía a la retaila habitual a base de sacar la llamarada padre con mis deslizaderas full titanium, compradas en la isla de Man y reservadas unicamente para las grandes ocasiones.



Como La Chicane estaba abarrotada y no quería infligir también las normas de aparcamiento, no tuve más remedio que dar pasadas parriba y pabajo, hasta que quedó sitio libre en el aparcamiento. Eso como es lógico, ocurrió cuando una GSXR de Ceuta, que estaba tranquila e inocentemente aparcada donde la había dejado Alberto, salió a pista, pilotada vete a saber tu por quien...a arrastrarlo todo por el suelo.


Desde que tuve que vender la RC30 para no acabar de putilla con tacones y chilaba, de algún traficante Marroquí en una cárcel de Tánger, como que le tengo un pelín más de respeto a las fuerzas del orden. Así que, acojonado por la aparición de un achacoso pero muy intimidante 306 de la guardia civil, sin duda alertado por escándalo allí producido, hice una retirada a tiempo a los boxes de San Pedro, no fuese a ser que el guardia civil fuese asiduo a internet y reconociese mis nalgas de alguna cámara subjetiva de YouTube y acabase de putilla con tacones y Dainese, de otro traficante marroquí en la cárcel de Asturias.


Uno es gilipollas y lo se, pero no lo soy por dar pasadas con una moto de 20 años mal restaurada (que también), no por ir con la cabeza embutida en un Arai 2 tallas más pequeño porque queda mas racing (que también), no por dar pasadas en la curva mas peligrosa y vigilada (que también). Uno es, se siente, actúa y demuestra ser un auténtico gilipollas integral, cuando, haciendo un cambio de sentido dando pasadas (como no) acaba metiendo la rueda delantera de la Kawa en una acequia de desagüe con lo que moto y gilipollas acabaron rodando por el suelo, a unos 2 km/h, como llevaban intentando desde hacia 15 días.


Dada la hercúlea fuerza desarrollada en año y medio de carísimo y evidentemente inútil gimnasio, consigo mover la moto no menos de lo que se mueve el suelo oceánico en año y medio de deriva continental. Por aquello de no añadir 3 o 4 hernias a mi octogenario cuerpo de 42 años, decido pedir ayuda a algún automovilista no previamente achicharrado kilómetros atrás.

A pesar de mis sugerentes movimientos de putilla previamente entrenados, no atraigo a ninguno a mi regazo para ayudarme. Preocupado cada vez más, no por mi escaso éxito con los hombres, si no por el creciente reguero de gasolina que atisbo bajo la ZXR, afortunadamente y antes de que, gracias a mis precarios andares con botas y un mono equipado con deslizaderas saca chispas se liase la nit del fog Asturiana en aquella solitaria curva al final afortunadamente, un coche paró para ayudarme.


Al ver que de el salía uno de los mas quemados héroes de juventud, intento no abrazarlo con los calzoncillos en la mano, pues al fin y al cabo, era solamente Orlando y no Justin Bieber.

Con la facilidad pasmosa de alguien que no se pasa todo el puto día en el gimnasio, me puso la moto en pie el solo, sin aparente esfuerzo e intentando no llamarme margarito con su mirada, mientras yo con la mía, intento no ver como han quedado los laterales otrora lustrosos de mi telefónica de 750.

Como culmen del revival pude cumplir uno de mis sueños de juventud. No, no inicié tardíamente mi carrera en el porno, sino que por fin, tras 23 años de espera:

¡¡¡ME SUBI EN UNA MITO !!!

Vale, he de reconocer que por su tono verdoso y carburación achacosa, parecía más un tuberculoso terminal con un King Kong a sus mandos, pero


¡¡¡Que más da!!!

¡¡¡ME SUBI EN UNA MITO !!!

Al instante, regresé a esos tiempos donde las motos eran de 2 tiempos, las chaquetas Nevica, estaba empalmado a todas horas y aun podía aspirar a tocar vírgenes fuera de las iglesias.


Fui feliz.

¡¡¡ME SUBI EN UNA MITO !!!
 
Definitivamente tengo que plantearme muy en serio, lo de pillar una Mito
¡¡¡PARA SUBIRME EN ELLA!!!



El resto del mes de vacaciones consistió básicamente en llevar a mi mujer a comer a San Pedro, ir a ver la vuelta a España a San Pedro, esperar a que se durmiese la siesta para ir en moto a San Pedro y quedar con Sergio en San Pedro para intentar batir entre los dos el record del mundo de grabaciones on board.


Como con el paso de los días la cosa se iba poniendo cada día más cercana a ritmo de pódium en el senior TT, decido que por aquello de llegar vivo a los 43, debía ir pensando seriamente lo de dejar la GoPro en casa. El que mi mujer me mirase cada vez que me veía con la cámara, como si me fuese con Nacho Vidal a grabar unos videos en Praga, también ayudó a ir quitándome. Pero claro, dado que las gomas con 1500 kms de desenfreno pedrosil, estaban empezando a parecerse peligrosamente a unas con 10 kms de Marquez, había que hacerse un último Pedrosu atacando como los grandes campeones Asturianos:
 

 " A TACU"

 
Tras concluir una jornada de grabación con Sergio, me quedé peligrosamente solo en San Pedro con la única compañía de la GoPo y un grupo de jóvenes moteros. De esos que van siempre con monos impolutos, motos naked de mierda y sin ruedines de niño, porque no les dejan.

Decidí que había que marcar territorio y enseñar a esos prudentes y maduros veinteañeros con monos de 2 piezas, lo imprudentes e inmaduros que son los cuarentones con mono de una pieza. Cuando me estaba preparando y aun estaba activa alguna neurona encargada del control y la auto preservación, dio la casualidad que el que podría pertenecer a los X-Men por ser un mutante carente por completo de ese tipo de neuronas, apareció en la curva de San Pedro a ritmo de "Empotrarse directamente contra la nevera del Bar San Pedro".

Yo, que llevo tantos años relacionándome con ese tipo de mutantes, ya sabia que el gañan que vive unos kilómetros carretera arriba, entraría totalmente cruzado con la rueda trasera bloqueada y mirando a Cuenca como si llevase un mono y una Husqvarna del mundial y no unas bermudas y una Hornet que hace años ya desguazan, por vieja, a nivel mundial.


Como no, a mi me molo que te cagas y de hecho si fuese posible, estaría cagándome de gusto con ese tipo de cosas el resto de mis días o al menos hasta que empezase
a no reconocer ni mis propias motos y empezase a cagarme yo solo sin cruzadas de por medio.

Pero ete aquí, que cuando busque la mirada de complicidad motera intergeneracional con el grupo de jóvenes privadillos, me encontré, no con la algarabía y excitación esperada, si no con un grupo de margaritos indignados, según denotaban sus airados comentarios,
por el ,según ellos, comportamiento temerario, peligroso e incívico del piloto de la Hornet.

Que si a quien se le ocurre

Que si menuda imagen

Que si en bermudas no se puede ir asi



¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿QUE???????????????????????????????



¿ES QUE ESTOY EN MATRIX Y ALGUN NEGRO ME HA METIDO LA PASTILLA ROJA EN ALGUNO DE LOS 3 HELADOS QUE ME ACABO DE BAJAR?


Pero si ha sido mejor que mis últimos 10 polvos y al menos 5 de mis últimas 10 mangadas.


¡¡¡¡PERO QUE COÑO LE PASA A LA JUVENTUD!!!!!!!!


Si yo hubiese visto eso con 21 años, hubiese estado haciéndome pajas con ello mínimo hasta media hora antes de ir ese día a San Pedro. Como no era cuestión de liarme a ostias con margaritos mucho mas fuertes que yo, decido marcharme dejándoles de regalo en la mesa contigua, un conjunto empaquetado para regalo, de neuronas auto conservativas que ya no necesitaba para nada, dada la pasada que a dar con la 1000 delante de sus ojos.

Con la mano derecha encendí la GoPro, con la izquierda la GSXR y me fui a marcar territorio. No fue una buena idea. Vale, el vídeo quedó chulísimo y los margaritos tuvieron un nuevo inconsciente (un Sr mayor sentado antes a su lado) en el que verter su odio visceral de por vida gracias a la pasadit,a ligeramente pasada, que les regalé.

A pesar de todo lo de ser un Sr mayor te afecta pues tengo que reconocer, que hacía años que no volvía casa con tanto cargo de conciencia.

"Ya te vale Pelayin"

"Que tienes 42 tacos joder".

Por supuesto esos pensamientos solo acuden al melón de un quemado en activo, cuando sus neuronas no están ocupadas en no matarse. Y precisamente eso fue lo que sucedió volviendo a casa.

Despues de beber coca cola y mear adrenaliza usada en la misma proporción, tras la dura jornada de grabación y marcado territorial, por aquello de dar un toque más racing a mi retirada de San Pedro, me incorporo al trafico de la nacional/circuito con el típico estilo

"Me suda la polla que venga tráfico. Yo salgo y que el 405 frene, que ya bastante hago con dejarle circular por mi pista"

Con lo que no contaba, es que por detrás del Peugeot, un Fiat pintado de verde y blanco, que no llevaba dentro botellas de cerveza sino señores con tricornio y radar, estuvo a punto de mantener relaciones contra natura con el tubo de escape del 405 a cuenta de la frenadita que se vio obligado a meter, por culpa de cierto impresentable que se incorporó temerariamente y sudado, a la pista.


El habitual y recurrente en mi vida

" La cagamos Pelayin" se hizo dueño una vez más del interior de mi Arai mientras intentaba mutar en un joven motorista con mono de dos piezas, circulando con el típico estilo de:

"Tu despacito como si fueras normal”, por delante de ambos coches dirección Gijón.

Quizá fue por un nanosegundo, pero quedó claro que los guripas no debían estar seguros al 100% de mi clamorosa culpabilidad, pero estaba claro que sospechaban y mucho. No es que fuesen los mayores genios del crimen, es que yo era muy pero que muy sospechoso,

Con mi super deportiva de 1000 con dorsales 8H de Suzuka delante y en el colín, mis atronadores escapes aun en sexta marcha y las agonizantes deslizaderas, demasiado rojas, destacando excesivamente sobre el mono blanco.


Pero lo que me tenía especialmente acojonado, sobre todo cuando el cabron del 405 me dejo solo frente al peligro al coger un desvio, era la escandalosa GoPro saliendo no menos de 30 cm por la izquierda del casco, cuan antena repetidora del gamoniteiru integrada.

"Virgencita que no me paren"

"Jesusito que no me incauten la camara"- pensaba yo- mientras trataba de no dormirme a los reglamentarios 50 km/h por las rápidas de 170 de Arroes.


Dada la experiencia cercana a la muerte que estaba sufriendo, las imágenes explotaron en mi cabeza. Pero no eran las habituales de toda tu vida pasando ante mis ojos, si no la la inacabable colección de delitos contra la seguridad vial, castigados con pena de cárcel, que rebosaban la SD de 10 gigas que vivía, ajena a todo, en el interior de la GoPro.

-"Me van a parar"

-"Joder me van a parar y me van a empapelar con razón"


Fueron 25 Km de tortura a ritmo de joven con ruedines, a menos de 5cm del coche de la Guardia Civi. Pensando en como alimentaria a sus retoños el pobre Sergio sin el carnet y como llevaría yo lo de ser una putilla recién divorciada en el sistema penitenciario Español.

Al final, los beneméritos se conformaron con elevarme la tensión arterial a niveles pre infarto y joderme la rápida de izquierdas del campo de golf que tanto me gusta y tan bien queda en la Pro.

Al llegar al Infanzón yo gire a la derecha y ellos a la izquierda.

¡¡¡Que bueno es ser del PP!!!
 
Lo juro por Wayne Gardner, nunca más me pongo la cámara en el casco. Es demasiado cantoso y estresante en caso de persecuciones a baja velocidad.



Así como quien no quiere la cosa, tras quedarme sin ruedas en la Suzuki, sin ITV en la Kawa y sin mujer en la cama por lo menos hasta septiembre, las vacaciones románticas y moteras lamentablemente llegaron a su fin.

Dado el inesperado resultado de la sobre acumulación de espermatozoides,por la espera hasta finales de septiembre, hay muchas posibilidades de que estas hayan sido las últimas vacaciones racing de mi vida.

Pero bueno, seguro que encuentro otras anécdotas para Mad Riders aunque sea con mi niña de copilota en el Ural con slicks que me voy a pillar....