Los cada vez mas abundantes cascos rojos del monitor de tiempos sobre el que se posaban los cansados ojos de Kanemoto, indicaban que a poco mas de 8 minutos para el final de los entrenamientos cronometrados, los pilotos estaban apretando de verdad en búsqueda de la pole position para el Gran Premio de mañana.

Esto no hubiese alterado la tranquilidad de Kanemoto, acostumbrado y curtido en mil batallas, si no hubiese sido porque uno de los, en otras ocasiones bienvenidos cascos rojos, estaba situado en el monitor junto al nombre del piloto cuya sola mención le provocaba escalofríos.

Javier: piloto de la Kobas numero 19. No era algo nuevo, de hecho ya había sucedido en un par de vueltas mas, pero la forma en que esas vueltas terminaron segundos después, era lo que le provocaba que su tensión arterial estuviese rozando limites altamente peligrosos.

El problema era que ese primer punto de control, estaba situado justo al final de la recta de mas de 4 kilómetros de longitud, justo en el punto donde los pilotos clavan los frenos para entrar en la diabólica curva de final de recta. Por supuesto, el sabia la razón de ese casco rojo en tan peligroso punto, pues a pesar de las broncas en el box minutos antes y de las 2 Kobas-MV siniestradas en ese mismo lugar, el loco ese se empeñaba en pasar a fondo, a mas de 390 en 8ª velocidad donde el resto de los pilotos con cerebro dentro de sus cráneos frenaban para lograr una trazada mas o menos decente.

Ya estaba esperando la llamada del jefe de los controles de la curva 1 con el que había entablado amistad, indicándole un nuevo talegazo de impresión, así como preveía una nueva visita a la clínica móvil del Dr. Costa Jr, para ver una vez mas a su piloto tendido inconsciente en la camilla que ya tenian permanente reservada a su nombre.

Sin embargo y para su sorpresa, las banderas amarillas no se agitaron desesperadamente y por una vez los espectadores de la curva en cuestión, pudieron ver pasar ante ellos la Kobas de una sola pieza sin estar rodeada de una nube de arena o humo de diversos colores como era habitual en dicho emplazamiento.

Era un autentico milagro, como si Dios supiese que ya habían agotado gran parte de los repuestos disponibles para tan exclusiva montura y que su equipo difícilmente podría soportar otro arrastran en todo el fin de semana. Kanemoto dio un rápido vistazo al monitor de tiempos mientras trataba de borrar de su cerebro la imagen del chiflado volando hacia el segundo check point.

En esos momentos, cuando solo quedaba tiempo para una vuelta mas, Brendan Shwantz, a bordo de su Sachs rotativa dominaba con mano de hierro los entrenamientos con mas de 1 segundo de ventaja sobre un desmelenado Giorgio Lorenzo que por fin, tras dos largos años de penuria y después de su legendario dominio de las categorías inferiores, parecía haber conseguido hacer andar a la revolucionaria Honda de 3 tiempos en cuyo desarrollo tanto esfuerzo había invertido.

Tercero de momento, se situaba la sorpresa del día Steve Dunlop el nieto del gran Joey, el cual parecía haberse adaptado con rapidez al trazado del circuito de Gijón, muy parecido a las carreteras de irlanda en las que Honda Britain le fogueo antes de su paso al mundial.

Kanemoto sabia que daba igual el tiempo que lograra pues gracias a la influencia de Jorge, tenia garantizado un puesto en la parrilla del GP del día siguiente. Por supuesto Javier no sabia nada de este acuerdo y el no le diría nada. Puede que no tuviese el talento, pero desde luego tenia la moto para lograr un tiempo decente que le permitiese meterse en parrilla, aunque fuese el ultimo.

El brutal bramido de la BMW Boxer de 8 cilindros que atronab

a a su espalda le hizo perder por un momento contacto con el monitor de tiempos distrayendo por unos segundos su atención. Pero para Bramido, el que surgió de las gargantas de los 5 ingenieros que se encontraban a su lado a pie de pista, los cuales todos a una y en 5 idiomas distintos, exclamaron el equivalente a

!!!!TOMA!!!!

cuando un segundo casco rojo se vino a unir al ya existente junto al nombre del piloto con mas peso en el mundial. No era un tiempo deslumbrante, de hecho fue inmediatamente batido por el piloto de la Harley biturbo que paso por delante de la célula fotoeléctrica segundos después, pero para Kanemoto significaba la esperanza de que tal vez su piloto seria capaz de clasificarse por sus propios medios, como siempre durante los mas de 687 GPs en los que había tomado parte, había logrado para sus pilotos.

¿ Como coño esta pilotando tan rápido ?, penso. Inmediatamente y gracias a la imagen proporcionada por la cámara subjetiva montada en el casco de Javier por la cadena ESPN-EUROSPORT obtuvo la respuesta.

La pantalla del monitor de TV que tenia en la zona de control de tiempos, estaba totalmente ocupada por una imagen en primerísimo primer plano de la parte trasera de la Yamaha M-15 oficial del Japonés tri-campeón del mundo Takagi, los 7 escapes cerámicos que salían de tan bien enfocado colín, no dejaban lugar a la duda. Estaban de suerte, Javier había pillado " La rueda buena " y a poco que la pudiese seguir, obtendría el tiempo que tan desesperadamente necesitaba.

Por el comunicador interno, el cual le permitía mandarle mensajes a Javier, que eran mostrados en la pantalla de cristal liquido de su casco, le indico que de ninguna manera intentase adelantar a Takagi y que se mantuviese a su rebufo el máximo tiempo para que le llevase con el hasta la meta.

Inmediatamente recibió la pulsación de radio que indicaba que Javier le había recibido. Por alguna razón Javi no usaba el intercomunicador verbal que tenia a su disposición. Era su estilo: máxima concentración, totalmente ciego, a tope de gas, sin pensar en otra cosa que no fuese ir a saco. Por supuesto y a través del monitor de TV, a los 15 segundos de haberle mandado el mensaje, Kanemoto San, vio como Javier le metía un hachazo de infarto por el interior a la entrada de uno de los peligrosísimos curvones de 6 a fondo por los que en esos momentos transitaban ambas motos inmersas en un numeroso gruppetto de 8 motos.

El jefe de equipo mas estresado del GP de España, se retorció en su silla al ver como dicha maniobra, que saco a ambos pilotos de la trazada ideal, tenia como consecuencia que los dos pasasen a ocupar las ultimas posiciones del grupo a varios metros de Li Ning el piloto chino que había ganado el ultimo titulo del ya desaparecido mundial de SBK con la Derbi GPR-1000.

Como era lógico, la multa por adelantamiento temerario, no fue esta vez acompañada por uno de esos ansiados cascos rojos sino que en esta ocasión se tuvo que conformar con uno de los azules, lo cual no estaba demasiado mal pues indicaba que en ese momento Javier, estaba rodando 8 sg por debajo de su mejor vuelta hasta el momento y afortunadamente, se acercaba a la zona donde el y solo el, obstentaba los mejores parciales de todos los participantes en los entrenamientos:

" La zona de la villa "

Tanto Kanemoto como los millones de espectadores que en esos momentos disfrutaban de los entrenamientos por Tv, dieron gracias al dios que cada uno adoraba, por el hecho de que el realizador de trabajaba para ESPN, fuese un ex piloto de velocidad aficionado y supiese detectar rápidamente donde se cocía el espectáculo pues, gracias a el, pudieron disfrutar de uno de los mayores espectáculos de la historia: "Javier en la villa"

Puede que el piloto de la Kobas numero 19, hubiese perdido unos metros gracias a una de esas maniobras que tan famoso le habían hecho entre los cámaras de ESPN a pie de pista, sin embargo, en esta ocasión, las cámaras no le enfocaban por las derrapadas absurdas, los accidentes de impresión o las cruzadas demenciales. Esta vez le enfocaban porque era el piloto mas rápido y estaba realizando la remontada del milenio con el campeón Takagi sufriendo a su rueda. Poco a poco o mejor dicho, mucho a mucho, Javier y Takagi fueron adelantando a sus rivales como si estos pilotasen viejas Harley bicilindricas y no las maravillas tecnológicas sobre las que reposaban sus posaderas de piloto oficial.

El piloto de Puch Alex Dorfmeister, no olvidara mientras viva el exterior que le arranco la deslizadera de la rodilla izquierda en la curva que todos conocían como curva 38 y Javier como Bar La Curva. Para doblegar a Capriatti y su Laverda V-6 tuvo que tocar con el codo en motovella, pero eso era algo que ya había hecho años atrás con una Mito 125. Sin embargo, en aquella ocasión no recordaba haber sacado chispas con el contrapeso del semi manillar al rozarlo por el suelo.

Kanemoto desde línea desde el muro de meta y a pesar de llevar los auriculares puestos, creyó por un momento oír los gritos del comentarista de ESPN tobby moodie. Pero eso era imposible, el set que este ocupaba al lado de Dennis Noyes estaba a mas de 1 kilometro de distancia. Debió de ser una alucinación, pensó, por lo que regreso al espectáculo de Javier en la villa.

Los espectadores que abarrotaban la tribuna VIP de Repsol, no sabían que en realidad se encontraban en una replica exacta del mirador del bar San Pedro y de la increíble chicane en subida que irremediablemente iba unida a el. Hasta el momento todos habían estado disfrutado de los regalos y atenciones de las espectaculares azafatas regado todo ello con el mejor de los cavas nacionales. Pero cuando vieron o mejor dicho oyeron el grupo de 8 motos acercándoseles desde la distancia, abandonaron sus copas preparándose para ver cual de ellos seria el que estrenase los novedosos air fences con forma de casa incluidos por todo el circuito para dar mas ambiente y espíritu TT a todo el circuito.

Kanemoto nunca supo si el fallo de enfoque del cámara fue debido al exceso de Cava o si este fue provocado por la inverosímil trayectoria que Javier y su siamés motorizado, Takagi, eligieron para adelantar a 3 pilotos de una vez cada uno en dicho punto. La maniobra que les alzo hasta la 3 y 4 posición del grupo, les obligo de nuevo a vulnerar las leyes de la física en forma de un cambio de dirección con la rueda delantera en el aire y rueda trasera cruzada que abrió las portadas de los periódicos deportivos de todo el mundo a la mañana siguiente.

Kanemoto volvió de nuevo a respirar tras haber batido el récord mundial de apnea, cuando vio como las dos ultimas chicanes móviles con forma de piloto oficial, eran fulminadas en la paellona gracias a un doble exterior que seria recordado durante años gracias al estilo speedway que fue utilizado por ambos pilotos para trazarla. Javier ya tenia el camino libre con toda la bajada del pedrosu virtual para el solo.

Por supuesto, los cascos rojos volvieron a hacer su aparición en el monitor del japonés de California. Solo dos pilotos consiguieron seguir en el loco descenso del pedrosu la demente rueda trasera de Javier: Takagi que continuaba pegado a los ya por aquel entonces desintegrados escapes de la Kobas y el Phillipe Tourmadre, el Parisino que había llegado al mundial con su voxan-citroen patrocinada por la caja postal francesa que dirigía su abuelo: " el cartero campeón del mundo "

Puede que el circuito fuese nuevo y que los récords que el encargado de estadística de dorna estaba registrando en esos momentos no tuviesen muchas esperanzas de perdurar en el tiempo, como el todavía imbatido tiempazo de Kevin en Assen, pero el parcial de la zona de la villa tardaría años en ser rebajado por nadie o al menos eso era lo que pensaba el administrativo que realizaba la misión y también el señor kanemoto que lo admiraba con orgullo en la pantalla de tiempos mientras los 3 pilotos se acercaban a la zona de los túneles.

Por una vez Javier hizo caso de uno de los consejos de su jefe de equipo y dejo que el parisino liderase el grupo del que sin ninguna duda saldría el poleman de mañana.

Estaba claro que Kanemoto conocía el rumor que desde hacia tiempo circulaba por el padock. Aunque era mas bien un mito que una historia real. Según le conto un mecánico que había trabajado para el años atrás y que ahora prestaba sus servicios en el team voxam, Tourmadre, podría ser el piloto que a bordo de una Honda NSR ex-Criville robada del museo nacional de la automoción de Munich, había conseguido batir el mítico record de la circunvalación de París, que había estado en poder del gran Príncipe Negro y su GSXR negra durante mas de 20 años.

Por ello era una decisión acertada el dejar que marcase el ritmo en la peligrosa y delicada zona de los túneles donde sin lugar a dudas Tourmadre tendría la capacidad de ir mas rápido que nadie. Ambos acompañantes del parisino, tuvieron que sudar de lo lindo para seguir su ritmo a través del oscuro pasillo en el que se convertían los túneles cuando se volaba en su interior rozando permanentemente la barrera de los 300 por hora.

Pero el caso es que, tras mucho sufrir, consiguieron seguir el fino rastro producido en la oscuridad por la débil luz trasera situada en el colín de la voxam de 6 cilindros boxer longitudinales a la marcha. No fue una sorpresa en el box 189 el ver una pantalla rebosante de rojos cascos al paso de los tres pilotos por el séptimo control rebajando en mas de 2 segundos el anterior record de Brendam shwantz.

De haber sido otro el que pilotase su moto, Kanemoto vería con unas tranquilas 120 pulsaciones por minuto el fin de una vuelta que garantizaba una posición de privilegio en la parrilla de mañana, sin embargo, su corazón trotaba a mas de 170 al ver que el grupo se acercaba a la zona de los rasantes que tan mal le sentaban ya no solo a su débil corazón, sino tan bien a las suspensiones de cierta moto roja y plata.

Quien sabe, quizá fue la inspiración del momento, quizá fue el magistral pilotaje de Takagi en dicha zona, puede que el haber dado la vuelta anterior por detrás del mago de la isla de man, el nieto de Dunlop, le ayudase. Pero el caso es que por primera vez pudo acabar esa zona sin que escapes, semimanillares y partes varias del carenado de la Kobas quedasen esparcidas por todo el ancho de la pista.

Por supuesto había volado mas de lo recomendable en alguno de los saltos, de hecho, había provocado el accidente de Tourmadre al aterrizar en uno de ellos sobre parte del colín del francés, pero el caso es que una vez superada tan difícil y espectacular zona, se dirigía gas a fondo, todavía a rueda del japonés Takagi en dirección a la ultima curva del circuito

" La Parabolica"

Desde el box del equipo, se podía vislumbrar la majestuosa figura de la mayor curva peraltada jamás diseñada por el hombre. Kanemoto intento localizar en su imponente tamaño las dos figuras que en ese momento entraban en su trazada. Hubiese dado el único riñón que aun le funcionaba con tal de que un piloto como Shwantz con su experiencia en Daytona hubiese estado en el grupo de cabeza. Pero el caso es que este se encontraba ya en el box, prácticamente convencido de que mañana saldría con la pole.

Pobre iluso, pensó, no podía ni imaginarse que Takagi y Javier estaban 3 segundos por debajo de su mejor crono a falta de poco mas de 2 kilómetros para la meta. En realidad daba igual, ningún peralte se asemejaba al de la curva 214 del circuito; Con las suspensiones totalmente comprimidas debido a la fuerza centrifuga que los aplastaba contra el asfalto, los pilotos también tenían que enfrentarse con esa inmensa fuerza generada por los mas de 360 kilómetros por hora a la que volaban y que les permitía rodar sobre una pared con un desnivel del 82%, por lo que prácticamente se podía decir que estaban corriendo por una pared, rezando eso si para que un repentino gripaje no les llevase a una caída al vacío desde mas de 30 metros al quedarse sin impulsión generadora de fuerza G.

Takagi no había corrido en Daytona, pero el anillo de Twing Ring Motegui no tenia secretos para el . Así que Javier continuo a su rueda lo mejor que pudo intentando que el viento y la velocidad no le arrancasen de la moto. Desde la cámara subjetiva todos los millones de telespectadores que estaban pegados como lapas al monitor de televisión, sintieron su vello erizarse ante la aterradora visión del fin del anillo. Cuando aun se circulaba a mas de 360 el peralte se acababa en seco mutando en una chicane a 90 grados de primera velocidad que estaba rodeada en toda su diminuta circunferencia por un aterrador guardarrail.

Todos sabían que en realidad se trataba de un holograma y que el anillo se prolongaba en una larga e inofensiva escapatoria durante 150 metros mas, pero el cerebro seguía viendo el guardarrail contra el que aparentemente se empotrarían en el caso de fallar en la frenada. Y es que frenar en esa curva era la maniobra mas difícil a la que nadie se había enfrentado en la historia del motociclismo de competición pues ya no era solamente una diferencia de mas de 330 kilómetros por hora entre la velocidad de entrada y la de salida, sino que el hecho de disminuir bruscamente de velocidad en un anillo con tan pronunciado peralte, implicaba una perdida brusca, brutal e inesperada de altura lo cual comprometía en gran medida, ya no solo la estabilidad sobre la moto sino tambien la posibilidad de lograr una trazada digna en la dificil chicane de primera anterior a meta quedaban comprometidas.

Así que, como muy bien hicieron ambos pilotos, había que ganar previamente una gran altura en el peralte hasta que la deslizadera de la rodilla izquierda rozase contra el virtual muro de hormigón que delimitaba la zona utilizable del ovalo por delante de la zona de seguridad, justo antes de clavar la mano derecha en la salvadora maneta de freno con la que fundir los discos de berilio y esperar ser lo suficientemente bueno como para lograr controlar el efecto de caída al vacío que dicha acción producía en moto y piloto.

Era extraño el ver como una moto aparentemente normal, conseguía desplazarse tangencialmente al sentido de la marcha a mas de 250 por hora, pero aunque no lo creáis, esto era exactamente la visión de la que disfrutaban los marshall de situados en dicha curva.

Pero en esa milagrosa vuelta, ambos pilotos parecían haber recibido una bendición que les impedía que nada saliera mal, por lo que lograron entrar en la curva de primera velocidad lo mejor que la física descrita por Newton les permitió, afrontando con decisión los poco mas de 600 metros que les restaban hasta la línea de meta donde ya en esos momentos se mostraba la bandera a cuadros indicando el fin de los entrenamientos cronometrados.

Los ingenieros de Kanemoto reprimieron el impulso de encaramarse en el muro de hormigón para saludar al piloto a su paso delante de ellos sabiendo que la línea de meta se encontraba a mas de 2 kilómetros de donde ellos se encontraban, así que centraron sus miradas en el monitor de tiempos olvidando por un instante el monitor de la ESPN.

Inmediatamente los cascos rojos rodearon el nombre de Takagi designado inmediatamente como Poleman del GP de España Pero:

¿ Donde estaba Javier ?

Buscaron en la maraña de cascos azules en la que el monitor de tiempos se habia convertido 2,3,4,5,6,7

!!!! Dios, se la metió en la ultima curva !!!! , penso Kanemoto

De inmediato todos giraron sus cabezas al lado contrario como si de un partido de tenis se tratase, para mirar el monitor de televisión. En el pudieron ver con angustia como la moto numero 19 avanzaba únicamente impulsado por su propia inercia mientras motos a pleno gas lo adelantaban escasos centímetros suyos.

Pero ¿ha pasado la meta o no ?

No lo se, contesto un ingeniero, los sistemas se han colgado no hay señal de tiempos.

Parece que se ha quedado sin gasolina, dijo otro. La tensión se acumulaba por momentos mientras la TV mostraba como la kobas era abandonada por su piloto arrimada contra el muro de boxes.

¿ Pero ha pasado o no ?

¡¡¡coño que alguien me lo diga de una vez!!! !!!

Si, si, ha pasado !!!

Dijo uno de los mecánicos que llegaba al box en un scooter eléctrico. se ha quedado sin impulso a unos 30 metros de la meta pero ha conseguido llegar por la inercia que llevaba.

!!! Que alguien averigüe los tiempos !!!

Increpó kanemoto mientras miraba directamente a una aterradora pantalla en negro. De pronto, oyó que le llamaban por su nombre de pila.

-ERV, ERV -

Pero ¿ de donde venia esa voz ? se pregunto. quitándose los auriculares

-ERV cabronazo aquí, arriba hombre-

Y kanemoto alzo la mirada para ver quien era el que le llamaba con tan poco respeto. Este no era otro que el comentarista especializado de televisión Española Ángel Nieto el cual tenia su set de retransmisión justo encima de ellos.

Vio que le hacia unas señas con las manos mientras le gritaba no se que de lo bueno que era ese viejales de piloto suyo.

No podía ver muy bien debido al sol que lo deslumbraba pero entre los cegadores rayos de sol pudo distinguir las palmas de ambas manos extendidas al completo indicando una cifra que todo homínido dotado de la mas mínima inteligencia entendería:

5+5=10

10º

!!!! Habia entrado el 10ª !!!

Que capullo se dijo, no si al final va a resultar que ese gordinflon Español va a saber pilotar de verdad.

No importaba que de no haber sido por la falta de combustible hubiese alcanzado la primera línea de salida. De hecho el mecánico culpable de tal negligencia no fue ni tan siquiera sancionado, "era lógico", había calculado el combustible teniendo en cuenta que Javier nunca había logrado dar mas de 2 vueltas seguidas sin estamparse así que no necesitaba mucha gasolina y así de paso reducía el riesgo de incendios en caso de impacto.

Todo daba igual y menos ahora que ya tenían con ellos a un sudoroso y desfallecido Javier que había sido acercado al box en el colín de Dorfmeister, el cual se había parado a recogerlo.

Llego al box 189 donde fue recibido inmediatamente como el gran héroe del día, el héroe que realmente era. A la algarabía formada entorno a el se unieron otros pilotos y miembros de otros equipos, los cuales querían felicitar al autor de tan grande hazaña.

El baño de cava que Javier recibió fue espectacular aunque quizá excesivo pues como suele suceder en esas ocasiones, la mitad del mismo acabo introduciéndose en sus ojos dejándole ciego por unos instantes.

Cuando los volvió a abrir, se dio cuenta por el rabillo del ojo de que una moto negra pasaba a su lado a escasos centímetros de el. No era una moto normal, mas concretamente su sonido no era normal, no pudo distinguir ni el dorsal ni el piloto que la llevaba a toda velocidad por la línea de boxes.

Era extraño, pensó, no sabia que todavía corriesen motos de 2 tiempos en el mundial....

LA CARRERA